lunes, 7 de septiembre de 2009

Tengo pensado sacarle partido a mis jugadas sin buen presagio y aferrarme a los cientos de kilómetros que nos separan. Contar mentiras hasta que la voz se me acabe. Premeditar que desde tanta altura solo puedo caer al vacío y escribir "no me dio la gana abrir las alas" en una nota que cuelgue de mi bolsillo para cuando mis ideas estallen contra el suelo. Y lo dejen todo perdido de mi misma. Desaparecer aún sabiendo que nadie te va a echar de menos. Voy a aprender a ser un poco menos como tú quisieras que fuera y dejar de ver álitos de decepción en los ojos de toda la gente a la que el mundo engañó con siglos de historia en la que cambiaron los adjetivos.
Violar la parte dulce de tu recuerdo, olvidar tu corazón entre mis dedos. Relamerme las heridas, estar a punto de caramelo. Pienso traficar con mis sueños hasta que se rindan y dejen de llorar por las noches, quitarle el derecho de existir a las despedidas, quemar los libros que hablan de guerras, no callarme cada una de las costillas que le rompieron a toda esa gente que no tenía esperanza. Voy a ser perfecta en cada espejo y un desastre en todo lo demás. Llenar mi alrededor de colores, conservar la vida en formato fotograma. Me cambiaré de nombre y desayunaré con diamantes, sonreiré todas las malas caras que nunca debieron estar ahí. Voy a intentar que alguien entienda que solo quiero un poquito de aire en el que volver a nacer, y buscarte.

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